EL DESPERTAR DE LA NOCHE MÁS OSCURA DEL ALMA

En muchas ocasiones de la vida, la enfermedad viene adosada a una crisis que nos lleva más allá de nuestros límites y permite a un paciente cambiar de rumbo y desandar viejas dolencias asociadas a temores muy arcaicos. Es por esto que debemos tener en cuenta que medicar la crisis espiritual de la noche más oscura del alma puede ser contraproducente en el camino de la sanación de una persona.
He visto a lo largo de mi carrera que a los médicos nos cuesta acompañar estos procesos en nuestros pacientes y que tendemos, no solo a eliminar los problemas físicos, sino a querer borrar el germen de la transformación de esa noche oscura del alma, por la desesperación que nos produce la vulnerabilidad del proceso.
El personaje dentro de la medicina homeopática argentina que tenía una claridad meridiana en el tema, era el maestro  Dr. Tomás Pablo Paschero. Él pedía a los alumnos, dentro del trabajo de formación permanente del médico homeópata, una profunda introspección de tipo personal, para poder tener claridad en los procesos descriptos.

Pienso que la crisis personal es también espiritual y la enfermedad viene a ser una maestra que nos permite entrar en este camino de sanación. En su libro “Desafiar la gravedad”,  Caroline Myss  nos lo dice: “El sanar es el resultado de un acto místico de rendición, un despertar que trasciende cualquier religión, es un diálogo íntimo de la verdad entre el individuo y lo divino”.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc