Tan nuevo, tan viejo

Hace un tiempo con alegría descubrí leyendo a Lynne Mc Taggart, una periodista de investigaciones científicas, que escribió un libro  cuyo título es “El campo” (2002), en donde describe experimentos que dejan perplejos a físicos y biólogos, y que dan cuenta de que existe una fuerza central que gobierna nuestro cuerpo y también el universo. A medida que avanzan sus investigaciones descubre que otros investigadores ven en el mundo espiritual una insospechada conexión con el universo, la sociedad, la salud y los seres humanos.
Años más tarde (2011) escribe otro hermoso libro, “El Vínculo”, en donde nos invita a una nueva comprensión  del individuo y destaca que no es una entidad aislada sino que hay un espacio y una relación existente entre las cosas lo que genera un vínculo que va de las células más elementales de un individuo hasta la sociedad más organizada.
Dice que la naturaleza ha diseñado la vida para que transcurra solo en relación y cuando no la reconocemos así,  actuamos en contra de nuestro diseño fundamental. Lo que consideramos nuestra personalidad, inmutable y singular, es en realidad nuestro vínculo con el mundo.
Por otra parte, el Dr. Fernando Callejón, especialista en psicobiología,  escribe un hermoso trabajo “El error de Hamer” (2012) en donde habla de un nuevo modelo terapéutico para las enfermedades graves, a las  que propone abordar desde tres lugares:
 1) la estructura del lenguaje, 2) entender el discurso de la enfermedad y 3) el tratamiento desde  la teoría de los tres mandatos. (Recomiendo la síntesis de este trabajo  en esta edición)
Dos autores, tres citas. Reflexionar acerca de estas, me lleva a pensar que la clínica de estos tiempos da cuenta del  enfermo como un excluido familiar y en algunos casos generacional o social.  Lo cierto es que todas las propuestas terapéuticas interesantes que existen en la actualidad, si bien tienen diferentes matices, contemplan la reinclusión  o reinserción del paciente a nivel familiar, generacional y/o social, según cual fuera oportunamente la operación de exclusión.

La medicina homeopática brinda este modelo. Hace más de 200 años que viene mostrando este camino, y  a quienes la practicamos nos deja perplejos la visión de Hahnemann, que mantiene su actualidad, cumpliendo con la totalidad de las propuestas citadas.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc