Paradigma de la transformación

Bruce Lipton y Steve Bhaerman,  en su libro “Biología de la Transformación”,  describen cómo el Principio Holístico ha tomado un lugar en la Ciencia.
Comienzan explicando la manera en que el materialismo científico ha construido sus cimientos a partir  de un triángulo en donde en la base  está la Matemática (Geometría Euclidiana),  el piso siguiente lo ocupa la Física Newtoniana,  el peldaño superior es para la Química (Físico-Química),  siguiendo hacia arriba aparece la Biología Darwiniana (Genética y Evolución) y en la punta de este triangulo tenemos a la Psicología Clásica.
A partir de esta explicación, describen los nuevos conocimientos y sus transformaciones revolucionarias. La Geometría Fractal aporta a la Matemática, el conocimiento de estructuras infinitamente complejas, formadas por la simple repetición de  patrones autosimilares. Este saber se enlaza, por ejemplo, con la característica de las células del cuerpo humano las cuales portan imágenes autosimilares que comparten funciones y necesidades destinadas a la supervivencia.
Así mismo, en el  embrión humano se presentan las diferentes etapas del desarrollo evolutivo, hecho observable a partir de la morfogénesis. En este desarrollo,  el embrión pasa por las diferentes etapas morfológicas que van desde la que parece un pez hasta luego llegar a un embrión anfibio, luego tomar la forma de un embrión reptil,  la siguiente  como un mamífero  para, por fin,  adoptar la forma humana. Es interesante ver en la evolución humana el paso a través de las etapas embriogénicas de los ancestros bioesféricos, es ahí donde los embriones humanos muestran también,  la dinámica de la autosimilitud de los patrones fractales. Además, esto nos dice que como es arriba es abajo y que los patrones autosimilares de organización se encuentran en todos los niveles de la estructura del Universo.
La Física, a partir del aporte  de la Cuántica,  nos muestra que materia y energía son inseparables (será el espíritu?) y con el aporte de la Mecánica Cuántica vemos  que el observador crea la realidad,  algo así como que somos cocreadores de la realidad con nuestras creencias, percepciones, pensamientos y sentimientos.
En Biología sabemos que los mecanismos moleculares epigenéticos  (“epi” significa por encima) controlan los mecanismos genéticos y en muchos casos los modifican, o sea que los genes no controlan nuestra Biología sino son utilizados por ella.
 Por estos nuevos aportes sabemos que la única realidad es el campo,  sobre todo las formas que adquiere el campo,  y como explicó Einstein,  el campo es la única realidad.  Estos mecanismos epigenéticos nos muestran que nuestras creencias y percepciones determinan nuestra Biología y nuestra realidad.
En Psicología sabemos hoy  que el inconciente controla el 95 % de nuestro comportamiento y también la actividad cognitiva de la regulación de los genes a partir de los programas que se activaron en nuestro campo de creencias. Los programas más poderosos e influyentes son los grabados durante nuestros primeros 6 años de vida. Es una energía inconciente la operadora  de principios vitales de nuestra realidad.
Todo esta nueva contribución al mundo de la Ciencia  produce un cambio radical de la concepción del Universo en el que estamos inmersos y nos hace mucho más responsables de la realidad que estamos creando a diario.  En el campo médico propicia una revolución de conceptos y la Homeopatía que practicamos hace más de doscientos años se suma a la vanguardia de este cambio de paradigma.

Estas  aportaciones  me hacen pensar que la Medicina Homeopática puede considerarse incluida dentro del modelo holístico,  ya que reconoce, utiliza y respeta todos los parámetros enunciados en la Nueva Ciencia.  Dice Einstein que  “un problema no se puede solucionar en el mismo nivel donde se ha creado”, y  de este dicho, la Medicina Homeopática hace su estandarte. Reflexiono, entonces, acerca  del paciente enfermo, quien al  recuperar su salud luego de un tratamiento homeopático, modifica el lugar que ocupaba hasta entonces y  hace una verdadera transformación en su vida, la cual es posible de observar a lo largo de toda la pirámide holística.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc