Gente


Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales;
que con solo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.
Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas;
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.
Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños;
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.
Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria.
Hamlet Lima Quintana,
Argentina, 1923

Esta hermosa poesía nos muestra el despertar que genera en las personas, la reunión con otro ser. Muchas veces, los médicos vemos a gente que en su sufrimiento ve perder ese don, el don de gente. Parecería que la enfermedad los dejara despojados, desconectados de su tesoro más preciado. Creo que nuestra labor más importante es guiarlas y acompañarlas a que logren la recuperación y reconexión con ese bien sublime, que es la gente.

 

 

Dr. Sergio M. Rozenholc