Imagina

Imagina que no hay ningún paraíso
Es fácil si lo intentas
Ningún infierno abajo
Solo el cielo sobre nosotros
Imagina a toda la gente
Viviendo al día.

Imagina que no hay países
No es difícil hacerlo
Nada por lo que matar o morir
Tampoco ninguna religión
Imagina a toda la gente
Viviendo la vida en paz.

Podés decir que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo será uno.

Imagina que no hay posesiones
Me pregunto si podés
Ninguna necesidad por codicia o hambre
Una hermandad del hombre
Imagina a toda la gente
Compartiendo todo el mundo.

Podrás decir que soy un soñador
Pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
Y el mundo será uno...

                                                                                                John Lennon

 

En este hermoso poema,  John Lennon me recuerda al movimiento que se produce  a partir del 2001,  que comienza en el Museum on The Seam, en Jerusalem, el cual tiene por objetivo,  producir una muestra para el diálogo, el entendimiento y la coexistencia de los pueblos de manera pacífica. Esta exhibición está compuesta por artistas de todo el mundo y el trabajo se denomina Coexistencia. Esta muestra se presentará en Buenos Aires el próximo noviembre.
Vivimos en un mundo en donde la violencia ha permitido que los valores de la vida: el consenso, la tolerancia, el respeto por lo diferente, la dignidad, el espacio y la vecindad del otro, estén devaluados.  Recuperar los mismos es el verdadero desafío para los tiempos que corren.
En medicina pasa algo semejante. El 27 de junio pasado,  me encontraba en la ciudad de México DF. invitado como disertante en un Encuentro Latinoamericano patrocinado por la OMS,. El tema  era "Las Medicinas Tradicionales y Complementarias, Retos y Oportunidades para los Sistemas de Salud".  Con mucha alegría observaba cómo México, Venezuela, Bolivia, Brasil habían otorgado reconocimiento oficial a estas medicinas,  poniendo las mismas al servicio de los más humildes del continente. Personalmente, llevaba un discurso escrito,  pero sobre la marcha decidí  dar un giro a mis  palabras.
Pienso que "La Argentina deberá irremediablemente superar las viejas dicotomías que obedecen a tiempos en donde el fundamentalismo gobernaba nuestro país, para dar paso a la recuperación de las medicinas tradicionales (la homeopatía está incluida),  para ponerlas al servicio de nuestro pueblo y por lo tanto, superar las crisis de coexistencia, reconociendo al otro como un par e incorporarse al concierto latinoamericano del respeto por la diversidad  y la coexistencia pacífica, así como alguna vez lo soñó John Lennon.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc