La Neurofibromatosis de Von Recklinghausen
y La Homeopatía

 

Es sabido que esta enfermedad es un trastorno genético de herencia autosomica dominante con manifestaciones clínicas variables. Se caracteriza por la presencia de malformaciones tumorales, manchas o nevos pigmentarios en órganos ectodermicos (piel y sistema nervioso), con compromiso del mesodermo. Es de patogenia desconocida.
Las formas clínicas de las neurofibromatosis son:
1) Clásica, manchas color café y neurofibromas.
2) Central, neurofibroma bilateral del 8 par con manchas y neurofibromas.
3) Segmentaria, manchas café con leche de distribución metamerica y neurofibromas limitados.
4) Cutánea, solo se aprecian manchas café con leche sin otra manifestación clínica.
Comencé describiendo la enfermedad para que se entienda de que se trata lo que voy a escribir a continuación.
En marzo de 1996 recibí en consulta un bebé de 6 meses, cuyos padres referían con mucha angustia que llegaron a mi consulta porque los neurólogos que consultaron, no le habían podido proponer ningún tipo de tratamiento para está enfermedad.
Sin embargo, tampoco le pude proponer por el momento ningún tipo de solución sino simplemente intentar un tratamiento homeopático, y ver si se lograba algún tipo de respuesta.
Al mirar a la beba me preguntaba a quién se me ocurría que iba a tratar, ya que sabía que el tipo de patología diagnosticada era hereditaria. Para mi alegría cuando tome la historia clínica completa había registrado 3 síntomas muy importantes para un homeópata. Las conjuntivas azules era el primero, le seguían las manchas café con leche, y por último la madre me relata que cuando la tenía en el vientre antes de nacer y se le acercaba la música a la panza, el bebé se movía, con lo que completaba el cuadro repertorial, el síntoma sensible a la música.
El medicamento que surge de la repertorización es carcinosinum, el cual le administre en ese momento a la beba registrando una excelente evolución con un silencio total de los signos clínicos. Desde entonces ya pasaron dos años y medio de tratamiento, pero mi pregunta se planteaba en el sentido, ¿a quién estoy medicando?, a la beba o alguna otra generación de padres, abuelos, etc.
Es interesante descubrir la acción de la homeopatía sobre el terreno predisponente que realiza, pero tal vez la duda pasaría si este no es un caso de remisión espontánea.

Seguramente va a ser difícil el esclarecimiento del mismo, pero los síntomas de mi paciente, hoy variaron, no pide más carcinosinum sino Lycopodium, por lo cual creo que el primer remedio tal vez se ocupo solamente de ese componente determinado por su herencia, y hoy dos años y medio después, apareció su verdadera esencia que tal vez en esa primera oportunidad no pude ver, y quizás estaba tan pegado con lo heredado que silencio los síntomas actuales. Hablo de síntomas hoy, pero aclaro que de la enfermedad de mi primera consulta prácticamente no hay rastros.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc