Homeopatía,
El caso Dominique

 

 

Dominique, es una paciente de 28 años embarazada de cuatro meses, cuando es asaltada en un cajero automático, amenazada con un cuchillo por un ladrón y obligada a entregar el dinero. Este hecho pasa totalmente desapercibido en la paciente hasta que nace su hijo.
El bebe nace somnoliento, no gana peso y se duerme mientras es amamantado. Es medicado con Opium a una dosis de 15 CH. Es interesante que la madre todavía no recuerda el episodio del asalto, y el embarazo se desarrolló sin inconvenientes y llegó a felíz término.
A los 4 meses Dominique vuelve con el bebe a la consulta y vuelve a referir la somnolencia sumada ahora, el estreñimiento y que además no gana peso.
En este momento se lo vuelve a medicar al bebe con Opium 30 CH y la misma dosis a la madre.
A los 15 días llama Dominique al consultorio y cuenta que el bebe se halla muy bien y que ella ha recordado el episodio del asalto en el cajero automático por primera vez.
Este caso que en principio es una paciente del Dr. Didier Grandgeorge, nos pone en el dilema de como medicar y a quién medicamos cuando lo hacemos.
Es mucho más claro verlo en la relación madre-bebe recién nacido, en donde observamos que el trastorno por susto es el síntoma más importante, sin embargo el eminente colega toma para prescribir la somnolencia del bebe; que se duerme mientras lo amamantan y el estreñimiento en niños.
Pero el tema se pone mucho más entretenido al pensar que a través del cordón umbilical la madre le ha transferido al hijo la identidad de una sustancia que en algún momento de la vida los abarca a los dos.
La pregunta es, ¿puede este hecho, que de por sí es tan traumático, provocar una nueva identidad en el bebe por nacer, que transforma su propia constitución, y por lo tanto necesitan de la misma sustancia para una madre que para un hijo?
Tal vez los homeópatas bien entrenados, todo el tiempo, nos estemos preguntando a quién medicamos cuando esto ocurre, en el momento que advertimos que no sabemos desde que lugar articula el discurso nuestro paciente o más bien por quién es hablado?

Tal vez esos primeros momentos de la vida fueron tiñendo la verdadera identidad de la persona (como hemos visto el caso de este bebe). Es por eso que  podríamos dar una nueva explicación, que luego de algún tiempo de tratamiento aparece el verdadero sufrimiento de un paciente y es en ese momento, después de haber recorrido varios medicamentos, cuando llegamos al similium de nuestro paciente, y podemos colaborar con la curación que podría ser, recuperar la verdadera identidad de la persona.

 

 

Dr. Sergio M. Rozenholc