Nuevos Aportes

 

Siguiendo con el estilo que comencé escribiendo en la tapa del periódico, voy a seguir el camino de lo nuevo, en este caso lo surgido en homeopatía en los últimos años.
Aquí me voy a referir a dos grandes maestros que durante los últimos años han hecho nuevos aportes. Por un lado, de la India, el Dr. Rajan Sankaran con su nuevo modelo de abordaje clínico, y por otro lado, proveniente de Holanda, el Dr. Jan Scholten con su nueva acepción de la tabla periódica de elementos y su nueva lectura en la ubicación de los mismos, que renueva el espíritu de los médicos homeópatas. Este último, hoy nos deleita con nueva materia médica denominada "Las Plantas Maravillosas", en la cual incluye una relación de las plantas y su correspondencia con los minerales a través de la tabla periódica y al que me referiré en próximos escritos.
Los modelos que presentaron ambos médicos son diferentes entre sí pero mantienen el espíritu de la homeopatía clásica, respetando puntillosamente las reglas de la homeopaticidad de la sustancia, la dilución de la sustancia y la ley de la similitud.
Comenzaré con el relato de una breve historia clínica que es ilustrativa para lo que quiero trasmitir de esta experiencia el modelo del Dr. Jan Scholten
Juan Carlos, un joven de 40 años, abogado exitoso, casado, con dos hijos, se presenta en la consulta con un cuadro de hipertensión arterial y una gastritis erosiva que se agrava a la madrugada sin hora precisa. Ha sido medicado por su cardiólogo y su médico clínico. A mi pregunta acerca de cómo fue el comienzo del cuadro, me relata: "Un día, hace unos seis meses, me levanté de la cama y estaba todo hinchado. Por momentos sentía que podía explotar, y se me sumaba un fuerte dolor de cabeza, palpitaciones y miedo a morir."
Dice el paciente que la gastritis es todavía más vieja. "La tengo desde los 25 años de edad, no puedo identificar si algo me la produjo, más, ni siquiera recuerdo cómo empezaron los dolores, pero sí que ya hace mucho tiempo los tengo."
Me cuenta que es una persona muy emocional pero también muy luchadora en la vida, suspicaz y desconfiado y por momentos tiene una actitud de ser muy cauteloso en la toma de decisiones. "Como si fueran diferentes momentos de mi misma persona."
"Me considero un poco rencoroso, ya que si me hacen algo que no me gusta, no puedo perdonar fácilmente, sobre todo las ofensas."
Es hijo de padres divorciados y de niño era de pelearse mucho con ambos. Siempre tuve un sentimiento de libertad y de querer ayudar al prójimo.
Entre los miedos relevantes se observa el de estar solo, a los perros y a los espacios estrechos.
Entre los deseos alimenticios, lo único significativo es el deseo de comer queso y tomar vino.
Dice que le gusta comer bien y disfrutar la vida.
Solo presenta un sueño repetitivo que es el de luchas de todo tipo.
Debo destacar que el paciente ha recibido muchos remedios. Por un lado, porque ha realizado tratamiento homeopático con 3 colegas diferentes y manifiesta haber recibido los siguientes medicamentos.
Lycopodium, calcárea sulphúrica, sulphur, mancinella, ferrum y belladona entre los que recuerda.
A este paciente solo lo atendí una sola vez y recibió Dysprosium Nitricum 200, un papel y a los tres meses, un papel de1000.
A los seis meses recibo una llamada agradeciendo por el cambio que había sentido en su vida, ya no padecía de hipertensión, el cardiólogo le sacó la medicación, de la gastritis ya no hay rastros y lo más relevante fueron cambios a nivel psicológicos.
Antes de escribir el caso lo volví a llamar por teléfono, un año y medio después de la consulta y sigue bien. Ya no tiene miedo a la muerte, ni nada de lo que oportunamente le causaba un sufrimiento tanto físico como psíquico.
Dysprosium, que en griego significa difícilmente accesible, es una de las tierras raras descubiertas en 1886.
Uno de los síntomas más importantes que presenta este medicamento es la lucha, que se presenta tanto en la realidad como en los sueños. Es uno de los lantánidos que lucha por dar libertad a los demás y es una lucha por su propia autonomía.
Tienen la ilusión de que otros pueden atacarlos y se encuentran siempre alertas. Tienen miedo a que los ataquen por la espalda, hasta se podría decir que tienen ojos en la espalda.
En el caso relatado precedentemente le indiqué al paciente Dysprosium Nitricum, por varias razones.
La primera es que decidí darle un lantánido porque él hablaba de autonomía y libertad y una necesidad de ayudar al prójimo.
Elegí Dysprosium por ser un luchador desconfiado y cauteloso. Estos rasgos pertencen a la ubicación del estadío 12 en la tabla periódica y se corresponden con ser suspicaz, el sentirse atacado, desconfiado, hinchar.
La sal que usé es Nitricum por su deseo de disfrutar, sentirse hinchado, su sensación de explosión. Tiene miedo a la muerte, a explotar. Sus migrañas, sus deseos de queso y vino completan la elección de esta sal
Es bien cierto que por nuestra formación, en Argentina no es fácil familiarizarse con el conocimiento de los Lantánidos, pero es importante vencer el miedo de lo nuevo y de lo diferente del modelo, ya que podremos, como médicos, beneficiar a muchos pacientes.

 

Dr. Sergio M. Rozenholc