El gran Titán-ium

 

Cuando pensé en escribir acerca de este medicamento nuevo para mí, lo medité bastante, ya que solo poseo una sola historia clínica del mismo. Sin embargo, la mejoría de la paciente fue tan contundente, que es por eso que creo que vale el intento.
Este elemento, el Titanium (Ti), fue descubierto en 1791, y es el noveno elemento más abundante de la naturaleza. Hay que decir que los 12 Titanes eran  hijos de Gea y Urano, en la Mitología Griega. También, la luna más grande de Saturno se llama Titán. Es un metal muy resistente a la corrosión, muestra una alta resistencia a la tensión y es inmune a la fatiga metálica, lo que lo hace muy útil para la construcción de motores de aviones.
Para que se entienda mejor voy a brindar un ejemplo de este nuevo remedio, que fue combinado con una sal. Esta es una síntesis de la historia cínica: Valeria es una mujer de 28 años, maestra, muy insegura, vive en Italia y es hija de emigrantes argentinos. Consulta por un dolor muscular en su pierna derecha, que la aqueja  desde larga data. Hizo muchas consultas con diversos médicos clínicos, traumatólogos y neurólogos, pero no han podido poner fin a sus padecimientos.
Valeria relata, durante su primera consulta, un gran miedo al fracaso. Muchas veces este miedo la paraliza y agudiza su inseguridad. Manifiesta que lo padece desde hace muchos años. Tiene otros rasgos que la caracterizan, entre los que refiere el sonambulismo desde pequeña.
Entre los síntomas generales acusa una cefalea sin modalidades y un problema en la vista, en donde los objetos parecen pequeños y lejanos. Indagando acerca de los sueños reiterados en su vida, aparece el de tener parálisis. Es una paciente calurosa. Con todos estos datos me incliné por la prescripción de un remedio nuevo para mí,  que indiqué luego de la primera entrevista, y cuyo nombre es Titanium Sulphuricum, en una dinamización baja .
Durante los  primeros tiempos, las mejorías fueron parciales  pero significativas,  ya que volvían algunos síntomas antiguos como la cefalea. Pero el gran cambio surgió  luego de usar una dosis más alta, que fue muy importante, sobre todo, luego de tres meses de tratamiento.
Su dolor muscular había desaparecido por completo al segundo mes de haber tomado la medicación, pero para mi gusto, algo que transformó  su vida es el cambiar de trabajo y poner en marcha una antigua formación de coaching. En este movimiento, vio reflejado su bienestar en la elección de su nuevo trabajo y la aparición de una seguridad sobre lo que hacía, que nunca antes había experimentado. Esta nueva sensación se le había instalado en varios aspectos de su vida, inclusive el amoroso. Logró poder tener una pareja estable, cosa que no podía con anterioridad y hacer de su trabajo, algo muy placentero en su cotidianeidad.
En este pequeño extracto de historia clínica, quise adentrarlos en un remedio nuevo en la materia médica homeopática, que brinda muchas satisfacciones, bien indicado.
Para realizar la reseña de este medicamento  me fui apoyando en el trabajo del Dr. Jan Scholten “Homeopatía y Elementos”,  donde lo ubica en la serie 4, la del Ferrum, y en el estadío 4. 
Titanium Sulphuricum es un gran indeciso, sobre todo, al  iniciar relaciones serias. Es como sí estuvieran a punto de casarse y no lo pueden hacer, ni pueden aclarar sus ideas. Sienten que no están preparados  para contraer matrimonio. Piensan que siempre va a cometer errores.
Otra de las cosas que le pasa a la persona que responde a este medicamento Titanium  Sulphuricum, es que pospone situaciones por el temor a sufrir de celos y por miedo a tomar decisiones equivocadas.
En el caso de que consigan una pareja, una y otra vez necesitan chequear sus sentimientos respecto de la misma y muestran  un gran temor al compromiso.
Tienen un grado de incertidumbre muy alto, necesitan comprobar sus sentimientos una y otra vez y la pregunta que les surge continuamente  es si lo quieren lo suficiente para seguir adelante con el mismo.
Es un gran indeciso también, a la hora de elegir su vestimenta.
Presenta miedos  al fracaso, a las críticas, a la oposición, a ser observado, a los exámenes, durante las entrevistas de trabajo, a las alturas, a la pobreza.
En su humor, lo podemos describir como un gran impaciente, pesimista e indiferente y se lo considera un gran apresurado.
Es muy sensible al frío, tiene vértigo con sensación de inestabilidad en las piernas y tiende a caerse hacia adelante.
Su estado físico es agravado por comer naranjas y por ingesta de alcohol.
Durante el sueño presenta un cuadro de sonambulismo, como así un deseo de dormir mucho, sobre todo del lado derecho.
Tiene marcada aversión a la leche, huevos, pan y comidas ácidas.
Entre sus deseos alimenticios es muy marcado el de fruta (2), peras, kiwi, uvas, dulces (3), bebidas alcohólicas, comidas grasas, fritas, especias, lo ácido y bebidas frías.
Si solo pensara en Titanium Metalicum como medicamento, lo podría definir en su esencia como un paciente que posee dos grandes síntomas:

El primero es una gran inseguridad y el segundo es su gran miedo al fracaso, al querer comenzar su tarea.

 

 

Dr. Sergio M. Rozenholc